Vuelven los campeonatos FotoSub. En esta ocasión en Bueu, donde además de una bonita inmersión pudimos disfrutar de una opÃpara comida. ¡Asà da gusto ir a un campeonato!.
Ver Campeonato en Bueu en un mapa más grande
El agua estaba frÃa y tan verde como el tÃtulo de este blog, pero en pocas ocasiones he visto tal cantidad de bicherÃo por unidad de superficie. Me sorprendió la gran cantidad de pulpos (pequeños, eso sÃ) teniendo tan cerca el final de su campaña de pesca. David Villegas, colega bloguero y de profesión, me comenta que fotografió una simpática pintarroja, asà que la zona de inmersión estuvo bien escogida por la organización.

Mi elección para ambiente. En primer término unos alcionarios. Se vislumbra la sombra del farete al fondo.

Ambiente con modelo. La verdad es que a Diana la hice trabajar de lo lindo. Está más tiesa que un palo. No se como no le dan calambres…

Un banquito de bogas para mi foto de pez. Lo dificil era eliminar las partÃculas y la picnoclina de superficie. Hice lo que pude.

Parte de pez. Un bonito gobio para inaugurar mi nuevo macro 100 mm.

Como macro selectivo nos pidieron el ojo de un animal. TenÃa una centolla, pero la textura de esta foto me decidió a presentarla.

Y el macro. Elegà esta aproximación a los pólipos de un Alcyonium glomeratum.
La entropÃa del buceo en grupo resulta directamente proporcional al número de participantes. Si a un número considerable de buceadores en el agua se le añade un entorno desfavorable (corriente, baja temperatura, mala visibilidad, etc), el paseo se puede llegar a convertir en un completo maremagnum.
De mi primera visita a la Reserva de Cabo de Palos e Islas Hormigas, además de maravillarme por la fauna y el entorno submarino, atesoro el entrañable recuerdo de mi primera Enfermedad Descompresiva y la viva intención de volver para fotografiar y filmar determinada fauna de nuestro interés. El pasado octubre se me presentó la ocasión, nuevamente invitado por el Dr. Jose Antonio GarcÃa Charton, del Grupo de EcologÃa y Ordenación de Ecosistemas Marinos Costeros de la Universidad de Murcia.

Un grupo de bonitos atlánticos (Sarda sarda) en pleno ataque, en aguas de la Reserva de Palos y Hormigas.
El dÃa era gris, fuerte corriente e incómoda marejada en el mar. Nuestro grupo era numeroso, incluÃa además de investigadores de ambos grupos (el murciano y el coruñés), buceadores recreativos de visita. Más o menos nos organizamos en parejas y nos echamos al agua a la espera de que el Dr. Charton (Jose para los amigos) guiase nuestra inmersión. Jose lleva buceando en el lugar desde hace más de 15 años, con lo que conoce a la perfección la Reserva. Como la marejada y la corriente hacÃan muy incómoda la permanencia en superficie junto a la boya de fondeo, fuimos bajando más o menos ordenadamente por el cabo para reunirnos abajo.

MarÃa Segovia y Pepe Garrido, investigadores del grupo de Murcia. Indicado por la flecha, el compañero imaginario de Pepe. Todos a la espera del guÃa del grupo.
Dado lo apresurado del descenso, no tuve tiempo de verle las aletas a Jose. Un truco que empleo para no perder a mi guÃa bajo el agua, dada la imposibilidad de verle la cara a un buceador, sobre todo cuando nadas detrás. De modo que cuando un submarinista se adelantó y comenzó a guiar al grupo, nadamos detrás de él. A los pocos segundos comenzamos a correr tras él. Fue todo lo que hicimos. Nunca habÃa nadado tan rápido bajo el agua. La inmersión consistió básicamente en una persecución apresurada por el azul.
En un momento dado, logré acercarme lo suficiente al fugado para comprobar que llevaba barba, pero no pude alcanzarle. Todo lo que podÃa pensar era: ‘¡Dios mÃo, que alguien pare al barbudo ese!‘.

El barbudo en plena acción.
-¡Me perdÃ, lo siento mucho! -farfulló Jose (sÃ, el dueño de las barbas) cuando, ya sin resuello, emergimos a superficie. Y es que bajo el agua es sencillo perderse, aún para los buceadores más experimentados y conocedores del lugar. Yo prometà no volver a bucear sin compás ni ordenador el dÃa en que perdà a mi compañero durante 30 min. a -30 m en un canal de entrada portuario, mientras un carguero enorme pasaba sobre mi. Aún recuerdo el retumbar de las máquinas en mi pecho mientras me preguntaba si habÃa entrado ya en descompresión y dónde diablos podrÃa realizarla sin peligro de ser absorbido por una hélice enorme.

En todo caso, si la inmersión no fue buena, el dÃa resultó muy agradable y divertido, merced al buen hacer de Jose, del resto de integrantes de su grupo de investigación y de algún espontáneo.
En el tÃtulo de este blog se juega con el concepto de la narcosis en el buceo autónomo, un efecto poco deseable del nitrógeno sobre las membranas celulares del sistema nervioso. Cuando la presión parcial de este gas alcanza los 3.2 bar (algo que respirando con aire sucede a los -30 m), el buceador puede comenzar a sufrir una alteraciónn de su estado de conciencia. El efecto es similar al de una intoxicación alcohólica, de ahà que en el mundo del buceo se la denomine borrachera de las profundidades. AsÃ, La Ley de los Martinis relaciona informalmente presión y narcosis: un Martini cada 10 m a partir de los -20 m.
La narcosis por nitrógeno puede dar lugar a que el buzo se comporte como un imbecil y ponga en riesgo su vida. Todos los buceadores hemos escuchado historias de submarinistas eufóricos que se quitan el regulador pretendiendo respirar directamente del agua o hablan con los peces. Algunos no sobreviven a la experiencia. Los aspectos positivos son que los efectos son inmediatamente reversibles al ascender y que no deja resaca.
Si el nitrógeno puede provocar narcosis al descender, en el ascenso puede provocar una enfermedad descompresiva (ED). Cuando el nitrógeno ha tenido tiempo de saturar los tejidos en un ambiente hiperbárico, el buceador debe realizar un ascenso controlado para evitar que el gas alcance una sobresaturación excesiva y forme burbujas. Esto se consigue ascendiendo lentamente y deteniéndose si es preciso durante un tiempo. Estas paradas, que tabulan el tiempo de espera y la profundidad a la que debe permanecer el buceador, se realizan actualmente con el auxilio de los ordenadores de buceo.
Inmersión 1.
Inmersión 2.
Estos son los perfiles de 2 inmersiones que realicé en la Reserva Marina de Cabo de Palos e Islas Hormigas, ambas dentro de los lÃmites de seguridad. En la primera empleé aire y en la segunda nitrox (33%). La temperatura rondaba los 20º C, tanto dentro como fuera del agua y mi estado fÃsico era normal. El intervalo en superficie entre ambas fue de 45 min. Una hora después de la segunda sufrà una ED tipo I (la más leve, afortunadamente). Los sÃntomas no pasaron de la rotura de capilares subcutáneos en el torso y desaparecieron después de 1 h con tratamiento de oxÃgeno normobárico (10 l/min). No siempre se puede evitar sufrir una ED buceando dentro de los lÃmites de seguridad. Un porcentaje mÃnimo se escapa del control determinado por los algoritmos de los ordenadores.
Buceaba en la Reserva invitado por Jose Antonio GarcÃa Charton del Grupo de EcologÃa y Ordenación de Ecosistemas Marinos Costeros de la Universidad de Murcia, y me duele reconocerlo, pero la ED mereció la pena. Las Islas Hormigas son poco más de unas rocas situadas a corta distancia del Faro del Cabo de Palos.
El Cabo de Palos, las Islas Hormigas y el lugar de mis inmersiones.

El Cabo de Palos desde el agua.

Una perspectiva menos convencional del faro.

Y otra más…
La reserva fue creada hace casi 15 años, y funciona. El tapiz viviente de bogas y castañuelas ocupa todo el azul, las bogas arriba y las castañuelas abajo. Los ataques de los bonitos sobre los bancos de bogas se suceden, secundados por grupos de seriolas, mientras los enormes meros aguardan su oportunidad desde abajo. Las barracudas tampoco pierden el tiempo. La impresión general me recuerda enormemente a las inmersiones en el Norte de Galápagos (eso sÃ, sin tiburones). Y Murcia está aquà al lado.

Un grupo de salemas (Sarpa salpa) a poca profundidad.

Los bancos de estos animales se desplazan lentamente, deteniéndose para ramonear la vegetación submarina.

Otro banco más.

Las estrellas de mar (Echinaster sepositus) abundan a poca profundidad.

Las cabrillas (Serranus scriba) con sus barrigas luminosas son abundantes también entre las praderas de posidonia.

Los reyezuelos (Apogon imberbis) son más esquivos, ocultándose en grietas oscuras.

Entre las grietas también se ocultan las morenas (Muraena helena). Al fondo, una seriola (Seriola dumerilii).

Seriolas al ataque. Cuando cazan, se les dibuja un antifaz que cubre sus ojos. La señal para que los pececillos huyan.

Pero aquà los reyes son los meros (Epinephelus marginatus).

En estas aguas, estos enormes animales resultan asombrosamente abundantes.

Y confiados…
Cuelgo un pequeño vÃdeo tomado en la segunda inmersión.
Mi agradecimiento a todos los miembros del Grupo de EcologÃa y Ordenación de Ecosistemas Marinos Costeros por su caluroso recibimiento, que espero constituya el inicio de una colaboración más estrecha.
El pasado 9 de agosto tuvo lugar el Campeonato Foto Sub de Ferrol, valedero para la clasificación del Circuito Gallego de Foto Sub y puntuable para asistir al Campeonato de España.
Lo mejor: la comida posterior al campeonato. Enhorabuena al Club del Mar de Ferrol por la opípara cuchipanda. Espero que se repita y que otros tomen nota.
El lugar de la prueba:
Aguas frías y bastante turbias, sobre todo en la parte que escogimos para bucear Diana (mi co-fotógrafa) y yo.
Y esta es nuestra selección de fotografías:

Ambiente sin modelo. No pareció gustar al jurado, ¡serán obtusos…!

Ambiente con modelo. Lo de la izquierda es un pulpo. Reconozco que no es nuestra mejor foto de ambiente con modelo.

Pez. Una cabrilla, Serranus cabrilla

Detalle de pez. En este caso un ejemplar del no tan frecuente Parablennius ruber

Nuestro macro. Un ejemplar no identificado de pequeño decápodo sobre un talo de una laminaria. El jurado pareció valorar las algas (exclusivamente).

Y el macro selectivo. En esta ocasión nos exigieron un alcionario. Tuve la suerte de encontrar al límite del tiempo este pequeño Alcyonium glomeratum, perteneciente a la menos frecuente de las dos especies de nuestras aguas. Fuimos pocos los que dimos con estos animalitos. No parece que nos haya servido de mucho para escalar posiciones en la clasificación de este campeonato (aún desconozco las puntuaciones exactas).
En fin si no criticamos a los jueces ni a los árbitros, que nos queda en esta cruda realidad, retorcida por la actual coyuntura económica mundial?
Este ha sido nuestro puesto en la clasificación del campeonato foto-sub celebrado el pasado día 14 de junio en aguas de Portonovo.
Y esta es nuestra colección:

En la categoría de Ambiente presentamos este alcionario. Tuve que hacer el pino para lograr el encuadre.

Ambiente con modelo. Un enorme(mente) enfadado Symphodus melops defendiendo su nido.

Nuestra foto de Pez en detalle fue este curioso Parablennius gattorugine.

Repetir el mismo ejemplar para la categoría de Pez, me temo que nos restó algún puntillo…

Para el Macro presentamos un detalle de otro ejemplar de alcionario.

Y por último, para el Macro selectivo, uno de los numerosos nudibranquios que pululaban por el fondo. Verdaderamente fue sencillo dar con uno de ellos.